La psicosomatización es la forma en que el cuerpo expresa aquello que no ha podido ser elaborado a nivel emocional o psíquico. Cuando una experiencia, emoción o conflicto no encuentra palabras, el cuerpo se convierte en el canal de expresión. Síntomas físicos, molestias persistentes o enfermedades pueden ser entendidos como mensajes que señalan algo que necesita ser escuchado, comprendido e integrado.

Desde esta mirada, el síntoma no es un enemigo a eliminar, sino una señal con sentido. La psicomatización permite leer el malestar corporal como parte de una historia personal, vinculada a la biografía, los vínculos y las experiencias de vida de cada persona. El cuerpo y la mente no funcionan de manera separada, sino como una unidad en constante diálogo, donde lo emocional, lo psíquico y lo corporal se influyen mutuamente.

Imagen relacionada con la psicomatización, clara, usando colores azules y verdes

El trabajo terapéutico se orienta a acompañar a la persona a poner palabras allí donde el cuerpo ha tenido que hablar, favoreciendo procesos de toma de conciencia y elaboración emocional. A través de un abordaje cuidadoso y respetuoso, se busca aliviar el sufrimiento, recuperar el equilibrio y promover una relación más consciente y saludable con el propio cuerpo.